Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como escritura diaria

Escribir a diario es mas que un hábito

  ¿Escribes a diario? Hace un tiempo decidí retarme a escribir cada día. No fue una inspiración repentina, ni una promesa de Año Nuevo. Simplemente, sentí que debía hacerlo. Me obligué a sentarme frente al teclado, aunque no supiera por dónde empezar. Al principio era eso: Solo sentarme aunque fueran diez minutos. Nunca lo sentí como una obligación, ya que me gusta escribir y disfruto mucho con ello. Pero, como ocurre con todo lo que se convierte en rutina, con el tiempo cambió. Aprendí a no obsesionarme si un día no podía escribir. No es falta de compromiso, es la vida misma que tiene compromisos ajenos a tu escritura. A veces no se puede, y está bien. Lo importante es que, si puedo, aunque solo tenga un momento, me siento a escribir. Y en esa constancia descubrí algo maravilloso: cuando escribo a diario, las ideas fluyen con mucha más facilidad. Los momentos de inspiración ya no son ráfagas pasajeras. Están ahí, siempre presentes, como si formasen parte de mí. La creatividad ya n...

Vecinos

Tiraba de la maleta con fuerza para subir los escalones. Debía pesar al menos doscientos kilos, era casi imposible arrastrarla. Una mano enorme se apoderó del asa y la levantó como si nada. Lidia se giró con rapidez para encontrarse con unos ojos azules enormes que la miran con una chispa de diversión. Dio un repaso rápido a su cuerpo que era fuerte y alto y de pronto sus mejillas ardieron con intensidad. Inspiró a punto de empezar a quejarse para que no la ayude, pero él ya está subiendo la escalera. —¿A qué piso vas? Lidia boqueó un par de veces sin saber cómo responder a aquella voz tan sensual y sacudió la cabeza para reaccionar. —Al segundo, pero no quiero molestarte. —dijo intentando recuperar su maleta.  Cogió carrerilla y estiro un brazo para cogerla, pero él se dio cuenta y la subió al siguiente escalón. —No es molestia, vivo en el segundo. Por cierto, me llamo Álex. —Encantada, pero de verdad… No quiero molestar. El chico se giró y con la sonrisa más pícara que había vist...

Escribe a diario (Escritora)

  Escribir a diario: más que un hábito, una forma de estar presente Hace un tiempo decidí retarme a escribir cada día. No fue una inspiración repentina, ni una promesa de Año Nuevo. Simplemente, sentí que debía hacerlo. Me obligué a sentarme frente al teclado, aunque no supiera por dónde empezar. Al principio era eso: Solo sentarme aunque fueran diez minutos. Nunca lo sentí como una obligación, ya que me gusta escribir y disfruto mucho con ello. Pero, como ocurre con todo lo que se convierte en rutina, con el tiempo cambió. Aprendí a no obsesionarme si un día no podía escribir. No es falta de compromiso, es la vida misma que tiene compromisos ajenos a tu escritura. A veces no se puede, y está bien. Lo importante es que, si puedo, aunque solo tenga un momento, me siento a escribir. Y en esa constancia descubrí algo maravilloso: cuando escribo a diario, las ideas fluyen con mucha más facilidad. Los momentos de inspiración ya no son ráfagas pasajeras. Están ahí, siempre presentes, ...